lunes, 2 de marzo de 2015

Paralelas

Nacemos para buscar la tranquilidad, pero no para encontrarla.


lunes, 23 de febrero de 2015

Escucharse más

El siguiente video muestra que falta escucharnos más, que es mucho mas fácil enamorarse de las personas que de los físicos, pero lamentablemente los paradigmas y la presión social nos hace ser mucho más superficiales de lo que me gustaría.

Yo soy de los que se siente feliz en una mesa para dos, un par de copas, una sonrisa frente a mi y largas charlas.


lunes, 16 de febrero de 2015

Valentina



Era un día lluvioso, pero no de esos que se cae el cielo, sino de esos días que la lluvia parece estar en el aire, esos días en los cuales uno duda constantemente si el esfuerzo de abrir el paraguas se compensa con dejar de sentir esas pequeñas gotas que caen del cielo.

Eran las 20:57 y ya estaba esperando hace por lo menos 5 minutos. Para estos casos no suelo ser muy puntual, sino que prefiero estar algún tiempo antes. Es ese tiempo el cual solo sirve para que aquellas mariposas que durante un tiempo habían estado quietas volvieran a ponerse a volar alborotadas, pero esos nervios estaban lejos de ser nervios de felicidad, sino más bien nervios contradictorios de preguntarme qué hacía yo en ese lugar.

Levanto la mirada y la veo venir, estoy seguro que es ella por más que nunca la había visto en mi vida, pero se veía tan bonita y femenina tal como me habían contado. En ese instante las mariposas se paralizan, ella me sonríe, yo naturalmente me contagió de esa sonrisa, siendo ese nuestro primer diálogo.

A partir de esa primera mirada me di cuenta que todos esos temas de conversación que había pensado, aquello que tenía que decir o dejar de decir, fueron en vano. Todo se comenzó a dar de una naturalidad que percibía que a ella también le sorprendía. Nos sentamos en un bar poco conocido pero que tenía un encanto especial. No lo conocía, y me pareció no haberlo visto nunca, como si lo hubiesen estrenado esa misma noche para nosotros dos.

La noche avanzó entre risas, anécdotas, charlas, miradas…pasó tan rápido que las horas parecieron segundos y el camarero se nos acercó para indicarnos que ya iban a cerrar.

Empezamos a caminar por la ancha avenida ya sin lluvia que cayera del cielo, pero manteniéndose el olor a tierra mojada que tanto la caracteriza. Llegamos a la parada del bus que ella tenía que tomar para ir a su casa, yo me sentía muy feliz, y esa felicidad se hizo más fuerte cuando ella me dijo que sentía como si nos conociésemos de toda la vida.

Lamentablemente al parecer mi felicidad fue precipitada, porque luego de decirme esa frase vino un “pero”, y nunca después de esa palabra puede venir algo bueno. El “pero” sirve para destruir todo lo anterior, no solo contradecirlo, sino como dije lo que hace es destruirlo, porque lo que se dice generalmente antes del “pero” genera ilusión y alegría, como estar subiendo a la cima de la felicidad por una escalera y que de repente te la quiten y sentís que empezás a caer.

La frase cmpleta fue: “Siento como si nos conociésemos de toda la vida, pero en estos momentos estoy buscando a alguien del cual tenga todo por descubrir.”

Así fue, entonces mi primera y última cita con Valentina.

lunes, 9 de febrero de 2015

Yo no lo sabía

Cosas que me sorprendieron la primera vez que las escuché:

+ Popeye se llama asi por Pop Eye ("ojo saltón" en inglés)
+ Nino Bravo cuando murió tenía solo 28 años.
+ Alemania como país se fundó recién en 1871.
+ El fundador de Adidas era hermano del fundador de Puma.
+ La mujer ya nace con todos los óvulos que serán ovulados a lo largo de su vida.
+ La marihuana en Amsterdam es ilegal (excepto dentro de los coffe shops)
+ El ave Vencejo Común puede estar 3 años seguidos volando sin tocar tierra.
+ En los últimos 45 años se duplicó la población mundial.
+ Solamente tres países no tienen banderas rectangulares (Suiza, Vaticano y Nepal).
+ El logo de Carrefour es una C.



lunes, 2 de febrero de 2015

Desinformado al instante



¿Es necesario tener tanta información? ¿Somos capaces de asimilar, asumir e interpretar de una forma correcta toda la información que nos llega día a día a nuestro cerebro?

La tecnología lo que nos permitió, es estar enterados, y de una forma cada vez más rápida, de lo que sucede. Lo curioso es que no sólo nos permite estar enterados de lo que sucede a nuestro alrededor, sino que nos enteramos casi al instante de lo que pasa al otro lado del planeta, a cada uno de los más de 7mil millones de personas que formamos el planeta Tierra. Ya no hay límites en ese sentido, cada uno con una cámara puede filmar un acontecimiento y al instante todo el mundo puede estar enterado de eso.

No podemos decir que es causa sólo de la tecnología, porque nosotros mismos reclamamos esa información y esa inmediatez, ya sentimos como fundamental estar enterados de todo y a todo momento.

La tecnología hace que me sienta más cercano a lo que pasa en la reunión del FMI en Bruselas, que lo que se decide en la reunión de consorcio de mi edificio o la asamblea del barrio. ¿Será porque estas últimas no salen en la tele o nadie lo publica en internet? Sin embargo creo que no es muy difícil darnos cuenta cuál de esas reuniones me afectan más en mí día a día.

La tecnología nos permite tener acceso a mucha más información y de una forma más inmediata, y alguien dijo por ahí que tener información es tener poder, pero ojo, que tener poder no significa tener tranquilidad, eh?

Cada vez más creo que prefiero muchas veces ser ignorante, que según la RAE, ser ignorante significa no tener noticia sobre algo.

viernes, 30 de enero de 2015

Lamentablemente soy autosuficiente


No niego que es practico y divertido el palito para hacerse selfies, pero no deja de ser una muestra más de que la tecnología hace que cada vez nos volvamos menos sociables.

Antes le pedías a una persona que pasaba por ahí que te hiciera una foto, ahora, ya no hace falta interactuar con nadie para poder hacerlo.

¿Es mejor que la tecnología nos permita ser cada vez más autosuficientes sin depender de otra persona para hacer las cosas?



lunes, 19 de enero de 2015

A mis 80 años.


Hoy tengo 80 años y es un buen momento de hacer balance.

Generalmente cuando uno cumple años terminados en cero suele hacer algún tipo de reflexión acerca de lo que pasó y lo que está por venir, aunque siendo sincero, el mío tendrá que ver más con el pasado que con el futuro.

Rememorando un poco puedo decir que efectivamente sentí que viví 80 años. Puede sonar extraña al principio mi afirmación, pero si le preguntas a mucha gente de mi edad, te va a decir que le parece que pasaron muy rápido y creen haber vivido mucho menos que los años transcurridos.

Insisto, yo creo que sí viví 80 años, pero no cada década de la misma forma.

Mis primeros 10 años sentí que fueron como 25. Mi segunda década creí haberla vivido en 20 años, y ya cuando cumplí 30 sentí que mis últimos 10 años habían sido más parecidos a 15. A partir de mis 30 ya la cosa cambió, y cuando llegué a mis 40 todo había pasado más rápido, como si me hubiesen robado un par de años. A mis 50 años los últimos 10 se habían acelerado aún más y me parecía que sólo había vivido 5 años.

Ya estos últimos 20 años fueron casi un abrir y cerrar de ojos, todo ese tiempo que viví pasó tan rápido que creo haber vivido sólo un tercio de esa parte.

Como decía al principio, viví muy bien mis 80 años, pero con diferente intensidades y velocidades. Los primeros años de mi vida pasaron muy lento, y no tiene que ver con disfrutar más o disfrutarlo menos, sino porque todo me parecía nuevo, tenía más sorpresas, mis rutinas no existían y cada día era una sorpresa y cosas nuevas por descubrir, lo que hacía que mis días parecieran mucho más largos. Desde cambios físicos y sentimientos que iba descubriendo, golpes, levantadas, resurguires y renacimientos internos.

Después entré en una vida en que había menos sorpresas y era todo bastante más previsible, mis días cada vez se parecían más al anterior y eso creo que hacía que los días avanzaran más rápido y casi no me diera cuenta del paso del tiempo. Cada lunes me parecía que había estado muy cerca del anterior y cada fin de año tenía una diferencia de pocos días.

A mis 80 años estoy contento con lo vivido, fui muy feliz y no me arrepiento de lo que hice, pero si algo no me perdonaría es no decirte a vos que estás leyendo esto, que sos más joven que yo, que intentes que dentro de tu rutina, también exista alguna sorpresa o algo inolvidable cada día.

lunes, 12 de enero de 2015

¿Para qué sirve pedir un deseo?


Dicen que cuando uno se pone un objetivo el mismo debe poder rmedirse, es decir que se pueda determinar si el mismo se llevó a cabo con éxito o no. No sirven objetivos etéreos en los cuales cuando uno tiene que hacer un análisis de cumplimiento del mismo no tenga forma de hacerlo.

Igualmente dicen los que saben que hay algo peor, que es ponerse un objetivo y que finalmente nunca midamos si lo cumplimos o no.

Algo parecido pasa con los deseos. Mínimo hay dos veces en el año en que pido deseos, que es fin de año y mi cumpleaños. Generalmente son 6 por año entonces, aunque es verdad que algunos los repito cumpleaños tras cumpleaños, y año tras año. A esos hay que sumarles deseos por ver alguna estrella fugaz, ver una vaquita de San Antoño y un sin fin de momentos o actos en los cuales dicen que trae buena suerte pedir un deseo.

El problema de esto es que nunca me pongo a fijar si finalmente se cumplen mis dedeos, aunque si hay deseos que los repito debe ser porque no se me cumplen, o es verdad que si se cumplen pueda ser que los repito para reafirmarlos.

Como no hago un estudio de cumplimiento de deseos, no sé cuán efectivos son. No sé si una estrella fugaz es más efectiva que el deseo de fin de año, o quedarse con la ceja pegada en el dedeo vale más que quedarse con la parte del huesito del pollo.

Ahora bien, en caso de no cumplirse, ¿se puede hacer algún reclamo? ¿para qué sirve ponerse a pedir deseos si muchas veces no se cumplen? ¿tiene sentido desear algo que tenemos el 100% de responsabilidad de que ocurra o sólo se debe desear algo que su cumplimiento no depende de nosotros?

Yo igual voy a seguir pidiendo los deseos cada vez que pueda, y no para pedirle a un ser superior que haga el trabajo por mí de las cosas que quiero, sino para reafirmar y ser consciente de las cosas que me gustaría que pasen y no olvidarlas dentro de la rutina de mi día a día.

lunes, 29 de diciembre de 2014

Back to the Present



Es curioso, pero en la película "Back to de Future" cuando viajaban al futuro lo hacían al año 2015, por lo tanto sólo faltan unos días para llegar a ese año. En esa película se hablaba de cosas que en ese momento eran impensadas pero que ahora al volver a ver la película no nos llaman la atención porque son una realidad hoy en día, tales como una videollamada, puertas que se abren por huella digital, compras por internet, televisores 3D, etc.

Yo sigo esperando la skate voladora.


lunes, 22 de diciembre de 2014

Silencio prohibido

Vuelvo a subir otra publicidad.

Hay etapas donde tengo más inspiración para crear historias y otras, como esta, que me siento más cómodo criticándolas.

“Esta navidad Vodafone te regala los mejores temas de conversación.” dice el comercial.

Pocas publicidades me parecen más tristes que esta. Lo sentí como un gran cachetazo a la sociedad actual en la cual la única forma de poder tener una conversación con alguien es sacando un móvil y poniendo un partido de fútbol. Lo cual en efecto no se trata de un tema de conversación, sino de sentirse más cómodo que estando en silencio.

lunes, 15 de diciembre de 2014

La otra carta

Muchas veces ofrecemos a la otra persona lo que pensamos que quiere o tiene ganas de hacer.

No digo que no sean lindas las sorpresas, pero tampoco está mal si en lugar de intentar adivinar qué es lo que quiere, preguntárselo, y por ahí nos encontramos con una sorpresa que hace que las dos partes se sientan mucho más satisfechas.

Por otra parte, si vos querés algo, pedílo, porque muchas veces lo que para vos es obvio para la otra persona no lo es, y vas a pasar mucho tiempo decepcionado por no decir lo que realmente tenés ganas de recibir.

Propongo en estas navidades y fiestas, más diálogo y menos videntes.

lunes, 8 de diciembre de 2014

The One

En la página de facebook "Humans of New York" el otro día me crucé con esta historia:


"Creo que si todos fuéramos honestos con nosotros mismos, muy pocas personas podrían decir que encentraron a ese verdadero amor al cual estaban predestinados. La gran mayoría de la gente simplemente se casa porque cree que ya está lista para hacerlo. Yo nunca creí haber encontrado a mi perfecta media naranja. No creo que mi esposa sea esa única persona especial en el mundo con la cual debía cruzarme. Quiero decir, es una gran mujer, pero no creo que sea ese verdadero amor para mi. Si tengo que ser sincero no creo que ella se moleste por saber que estoy diciendo esto, porque pienso que si ella también es sincera, tampoco estaría segura si yo soy su verdadero amor."

Me cuesta lamentablemente no coincidir con esta persona. Cruzarte con tu media naranja (en caso de que exista) en un mismo lugar, momento, y que los dos estén listos para empezar una hermosa relación, o es obra de un gran ser superior o las probabilidades son mucho más bajas que ganas 17 veces la lotería seguidas.

Si no te la hubieses cruzado ¿Hubieses seguido el resto de tu vida sin haberte enamorado? ¿o crees que hubieses encontrado a otra, enamorándote, pensando que era ese el verdadero amor de tu vida?



lunes, 1 de diciembre de 2014

Buscar algo permanente


Hace un tiempo escribí la entrada “Amor culturalmente innato” y me preguntaba si el amor es algo cultural o algo innato. Leyendo un libro de Krishnamurti me encontré con la siguiente frase que me volvió a hacer pensar sobre el tema:

“El pensamiento engendra el miedo al cambio constante, y de ese miedo viene le deseo de buscar algo permanente, una relación permanente entre los seres humanos, una permanencia en el amor.”

Basándome en una libre interpretación de la frase, cuando logramos despojarnos del pensamiento no sentimos esa necesidad de buscar algo permanente y no nos enfocamos en ese objetivo de encontrar al amor.

No quiere decir que no existe el amor, sino que cuando uno se libera de los pensamientos, es cuando uno se siente más libre y sano como para encontrar el amor sin que sea condición ni necesidad de otro factor.

lunes, 24 de noviembre de 2014

7 años y 7 días



Este blog hoy cumple 7 años y 7 días.

Soy una persona que se olvida bastante de las fechas de cumpleaños, pero por suerte ahora mi amigo facebook ayuda a que me acuerde, porque si no fuese por él, estoy seguro que no sería tan obediente en mis saludos cumpleañeros.

En algún momento pensé que si un día estoy medio melancólico, una buena forma de levantarme en ánimo es cambiar la fecha de cumpleaños en facebook. Estoy seguro que recibiría muchísimos saludos deseándome un excelente día, porque la gran mayoría de mis amigos de facebook no tienen idea cual es la fecha de mi cumpleaños, y obviamente a mí me pasaría lo mismo si ellos lo hacen.

Con respecto a los saludos de cumpleaños si te tengo que ser sincero, lo que menos me molesta que se olviden de saludarme son mis afectos más cercanos, mis amigos de toda la vida, porque más allá de que se puedan olvidar, sé lo mucho que me quieren y que si se olvidan o se les pasa saludarme, ese cariño no va a cambiar. Lo que me puede generar un cierto malestar son aquellas personas que no son grandes amigos, pero sí que me generaría un cierto placer y alegría recibir su saludos.

Por eso, espero que mi blog piense igual que yo y sepa lo mucho que lo quiero, por lo que deseo que no se haya enojado por haberme pasado siete días en saludarlo por su cumpleaños.

lunes, 17 de noviembre de 2014

À Beira do Caminho


El otro día fui al cine a ver la película brasilera “À beira do caminho” en la cual la gran mayoría de la película transcurre en la ruta. Más allá de que es una película recomendable, uno de los tantos camiones que aparecen tenía una leyenda que decía:

“Vivir es como dibujar sin una goma de borrar.”

Los siguientes minutos de la película me distraje un tanto del argumento pensando en esa frase y sus paralelismos con la vida real intentando descifrar cuán cierta podía ser, y me sorprendí a mí mismo estando muy de acuerdo con aquella frase que al principio parecía más simple que certera.

Nacés sabiendo que en la vida no hay goma de borrar. Te cuesta algunos choques contra la pared asimilarlo, pero te terminás dando cuenta que la vida es un continuo avance, que no podés volver atrás y cada acción que hacés no puede retrotraerse, por más que más de una vez te hayan dado ganas.

Siendo conscientes de lo anterior, hay diferente tipos de personas.

Están lo que sabiendo que no pueden borrar van dibujando extremadamente lento, teniendo mucho cuidado de todo e intentando asegurarse de no equivocarse, porque saben que si lo hacen no van a poder borrar ese error. Es verdad que pocas veces se equivocan, pero lo malo de este tipo de personas es que cuando llega el fin del tiempo, se dan cuenta que dibujaron mucho menos de lo que les hubiese gustado, su dibujo termina ocupando un muy poco espacio de la gran hoja en blanco que es la vida.

También es verdad que están los que ni siquiera se animan a empezar a dibujar, les da terror equivocarse, entonces prefieren quedarse quietos frente a la hoja en blanco para asegurarse de que no se van a equivocar. Naturalmente nunca se equivocan, pero tampoco supieron lo divertido que es ponerse a dibujar.

En el otro extremo al anterior están los que ni siquiera se dieron cuenta que no tienen goma de borrar, porque tampoco les interesa usarla al momento de equivocarse. Se ponen a dibujar, y si se equivocan dejan el dibujo y se ponen a dibujar en otra parte de la hoja, sin importarles que haya quedado parte del dibujo abandonado y queriendo ser terminado.

Para terminar, aunque creo que se me podrían ocurrir algunos más, está la persona que es consciente que no tiene goma de borrar, pero no por eso es extremadamente cuidadosa ni tampoco es temerosa de ponerse a dibujar. Empieza a hacerlo según lo va sintiendo, sabiendo que se puede equivocar, y al momento de que se equivoca como todo el mundo no deja el dibujo para hacer uno nuevo, sino simplemente se pone en perspectiva y con su creatividad intenta arreglarlo con nuevos trazos del lápiz. Probablemente no termine siendo tal cual lo pensó, pero es un dibujo mucho más cercano a la vida misma con trazos que no eran esperados, pero que con creatividad pueden hacer que incluso sea un dibujo mucho más lindo que aquel que se ideó originalmente.

Creo que tampoco es que podríamos catalogarnos en alguna de las cuatro formas de dibujar todo el tiempo. Hay momentos en nuestra vida en que nos bloqueamos y preferimos hacer una pausa y dejar de dibujar, y otros nos queremos llevar el mundo por delante y empezamos a dibujar sin importarnos mucho cual será el resultado. También hay momentos para ser más cuidadosos y conservadores asegurando lo que vamos a dibujar intentando equivocarnos lo menos posible, y finalmente hay momentos para avanzar sin miedo a lo que está por venir pero mirando para atrás para ver cómo está quedando el dibujo completo.

lunes, 10 de noviembre de 2014

Paradigmas de belleza


No fui consciente de mis ojos claros hasta mi adolescencia.

No sabia que el color de mis ojos era diferente a los de los demás, o probablemente si, pero eso no hacia que fuesen mejores o peores, simplemente eran diferentes. Naturalmente para el resto no era solo que eran diferentes, sino que eran mas lindos que la mayoría y eso causaba una cierta atracción.

Lo que me causa curiosidad es si son lindos porque son claros o son lindos por ser diferentes. Además de ser diferentes, naturalmente hay una cierta convención de que los ojos claros son mas lindos, pero insisto, ¿qué hace más lindos a los ojos por ser de un color y no de otro?

Todo este pensamiento me viene a la cabeza por un viaje que hice a Londres. Una amiga usaba lentes de contacto de color claro para que sus ojos marrones se transformaran en ojos claros. Lo curioso es que en ese lugar, en el cual la mayoría tiene ojos claros, lo atractivo eran las personas que tenían ojos marrones, y no entendían como una persona con ese color de ojos quisiera cambiarlos por ojos claros.

Qué lástima estar ya invadido por enormes paradigmas en cuanto a la belleza.

lunes, 3 de noviembre de 2014

Google es gay

Por una cuestión extraña, que sólo los astrofísicos que trabajan en Google saben, si buscás un nombre en Google para saber que piensa sobre el mismo, existen altísimas posibilidades que te diga que es Gay:








Si confiás en mi, no hace falta que lo vayas a comprobar, sino, andá a comprobarlo que no hay problema.

lunes, 27 de octubre de 2014

Dependencia


El ser humano siempre, por necesidad o por deseo, termina dependiendo de alguien. No hablo de una dependencia económica ni mucho menos, sino de una dependencia sentimental.

Cuando sos niño, naturalmente existe una dependencia obvia hacia tus padres. El ser humano debe ser uno de los pocos seres vivos que nace extremadamente indefenso. Sería imposible pensar en sobrevivir sin que haya otra persona que te cuide, te alimente, te de cariño, etc.

En la juventud, es cuando buscás enamorarte, y si tenés la gran ventaja, suerte o bendición de encontrar a aquella persona con la cual compartir gran parte de tu tiempo, significa que ya no pensás en la felicidad exclusiva tuya, sino que la otra persona pasa a ser en muchos casos la prioridad. La felicidad de la otra persona muchas veces es la que justifica gran parte de tus actos.

Más adelante tenés hijos, y ese es un momento disruptivo. Hay un antes y un después de haber “creado” vida. Este debe ser el momento en que más te alejás de priorizar los deseos propios para satisfacer a esa personita que trajiste al mundo. Ya todo tu día a día gira en torno a buscar la máxima felicidad posible a tus hijos.

Cuando esos hijos ya crecieron y se hicieron grandes, ya dejás de ser tan imprescindibles en sus vidas y empiezan a comenzar su propio camino. Lo que suele suceder es que en ese momento, quienes requieren mayor atención de tu parte, son tus propios padres, ya mayores, ya sin poder ser extremadamente independientes, te empezás a preocupar por ellos e intentás que sus días sean lo más confortables y felices posibles.

A pesar de lo dicho anteriormente hay dos momentos en tu vida donde esa dependencia hacia otra persona deja de ser tan marcada, y eso se nota e influye en tus comportamientos.

El primer momento en que vivís esa sensación de ser libre y que nada ni nadie dependa de vos, es la adolescencia. Crees que podés cambiar el mundo, sos revolucionario, te importan poco las consecuencias de tus actos, y eso se debe principalmente porque, como dije anteriormente, no dependés de nada ni nadie, ni tampoco alguien depende de vos. Pensás que podés hacer cualquier cosa y que queda toda una vida por delante creyendo que siempre vas a tener ese sentimiento de que todo lo podés y que arriesgar es la regla y no la excepción.

El problema puede llegar cuando avanzás en edad y te das cuenta que ciertas premisas que pensabas no se cumplen y puede aparecer una crisis más existencial. Pero ahí ya entrás en la juventud, y si aparece esa persona, tal como comenté al principio, que te acompañará en tu día a día, ya las preocupaciones pasan a ser otras.

El otro momento en la vida en que sentìs que ya no dependés de nadie es cuando ya entrás en una edad avanzada, luego de jubilarte, ya siendo la parte más alta de la pirámide familiar, pero con una vitalidad que no creerías que podrías tener cuando llegases. La gran diferencia con la adolescencia es que sabés que no tenés una larga vida por delante, y es ahí donde puede haber una gran distinción entre esa situación que hace que puedas deprimirte por saber que ya entrás en la última etapa de tu vidas, o por el contrario, que al saber eso, te dedicás a disfrutarlo dedicando ese tiempo a priorizarte y disfrutando de lo que querés y como lo querés, sin pensar tanto en las consecuencias, tal como lo hiciste tantos años atrás.

lunes, 20 de octubre de 2014

The Moon

Este blog no solo tiene como objetivo compartir cosas que se le ocurren a mi cerebro, sino también compartir cosas que se le ocurrieron a los cerebros de otra gente pero que me parecen, por alguna razón, interesante compartir.

Este corto es una de esas cosas que habrá comenzado como idea en el cerebro de alguna persona, y después de mucho esfuerzo, tiempo y dedicación, logró transformarlo en este hermoso corto.

Podés pensar que dura 7 minutos y que no tenés tiempo para verlo, o darle al play y en 7 minutos terminar con una linda sonrisa en tu cara. Vos decidís.

lunes, 13 de octubre de 2014

¿Qué loco el clima, no?


Propongo que los lunes esté prohibido hablar del clima.

Existen dos posibilidades, o habría mucho más silencio en los lugares que frecuentamos, o nos veríamos obligados a ponernos a hablar sobre otros temas.

La primer opción puede parecer poco interesante, pero no lo creo así, y no por el silencio en sí, sino porque sería un silencio sincero, es decir, si no hay nada que decir, ¿por qué forzarlo? Cuán bueno sería que ese silencio nos provocara la misma tranquilidad que el transcurso del tiempo mientras hablamos del clima. Nos permitiría pensar en diferentes cosas y no “molestar” a nuestro cerebro hablando sobre temas que parecen poco relevantes.

Aceptar el silencio como algo natural y no incómodo, sería una gran evolución.