No digo que la forma de probarlo sea tirándose de un piso número 20, pero sí concentrándose e intentar levitar, aunque sea un poco para corroborar que no podés volar.
Puede sonar exagerado el ejemplo anterior, aunque no deja de ser real, pero estaría bueno que te pongas a pensar aquellas cosas que automáticamente aseverás o negás, sin haberlo nunca intentado.
Te propongo que a partir de ahora, antes de decir la palabra “imposible”, por lo menos lo intentes una vez. Probablemente te sorprendas.
8 personas hicieron click acá y comentaron algo.:
Yo tengo un sueño recurrente desde que era chiquita. Voy siempre por la misma vereda, mirando las baldosas y de pronto digo: por qué caminar? si puedo volar! levanto los piez y zas: vuelo perfecto. Así que me enorgullece estar entre los que no contestarán que no :)
Pero lo intentaste hacer en la vida real?
Claro! los primeros intentos fueron dolorosos y sumamente vergonzosos...Después aprendí otros vuelos.
Además,"Sueño con los ojos abiertos,
puede que pienses que estoy loco
porque me creo lo que sueño".
Me gustó mucho esta publicación, y si bien no tengo mucho para decir (estoy bastante vacio de ideas), al menos intento expresarlo con un simple, pero no por eso menos grato: Like! jajaja // Un abrazo! Pd: comenzaré a seguirte
Gracias Pablo!
Escribi una respuesta larga pero google me tiró un error y me da fiaca escribir otra vez
Ñac!
Oh sí, intenté volar, pero no pude corporalmente aunque me basta mirar el cielo para sentirme ahí, es decir mi alma vuela, mi cuerpo no.
Publicar un comentario en la entrada